sábado, 3 de mayo de 2008

Paréntesis: De los diáfanos dedos de los ángeles... y demás cucharaditas de azúcar refinada

Sé que soy un pedante, pero no puedo evitar sentirme asqueado ante lo vulgar.

Mi poesía es vulgar, por eso no la escribo. ¿Para qué hacerlo? ¿para llenar el Mundo con más malos versos?

Para mí, la mala poesía (la mía incluida, por supuesto y por su mérito) es repugnante. Lo cursi me parece despreciable.

Veamos, ¿para qué la poesía? ¿para plasmar que a fulanito le gusta sutanita y/o al revés?

Si de eso se tratara la poesía, hace rato que habría perdido mi interés en ella.

No me parece que sea cosa fácil el escribir poesía.

Reitero lo suprascrito, yo no puedo escribir buena poesía, por ello me hago a un lado, por eso dejo la creación poética a los poetas que escriben buena poesía (redundante, ¿no te parece, Lusifergua...?); pero, eso sí, yo creo que todos somos poetas, aún cuando algunos no podamos expresarnos poéticamente.

Parafraseando a Don Miguel de Unamuno y Jugo, "La poesía es política y la política es poesía". Y no es una referencia a los panfletos sino a que, como lo planteó Aristóteles, el ser humano es el Zoon Politikón, el "animal político" (aún cuando a veces creo que la cosa se queda sólo en lo de animal), no en cuanto a lo politiquero sino a lo ciudadano, refiriéndose a que es miembro de la comunidad humana.

Pero, cualquiera, sin tomárselo en serio, se cree poeta, de esos que escriben y lo hacen bien (sí, dije bien, con calidad, porque de que la hay, la hay, no justifiquemos la mediocridad cualquiera que sea su fuente, ni mucho menos neguemos que existe una sensibilidad estética por muy variable que ésta sea). Y escogen o simplemente reproducen los lugares comunes, las frases hechas, ya desteñidas, ya muertas, marchitas, sin sentido ni valor.

Reproducción y no creación. Degeneración.

Sin siquiera usar el tacto, como si no lo tuvieran (no digo que no lo tengan sino que no lo usan, aclaro).

¿El resultado? Ya ha sido mencionado: todos descubriendo el agua azucarada y haciéndonosla pasar por miel (Como dijera el Coronel Slade en Scent of a Woman, "You've been the sugar business for so long, you've forgetten the taste of real honey").

3 comentarios:

Lucía dijo...

La creación auténtica es difícil mi querido Julius, realmente recreamos a partir de lo ya existente. Me parece que depende del lector la apreciación de lo que puede llamarse buena poesía o prosa...
Me gustan tus cuentos =)

ESTUARDO dijo...

Que bueno, petoulqui, que solo te dedicas a los cuentos y no a la poesía, ya que me gustan tus cuentos.

lusifergua dijo...

Increíble título. Ciertamente se podrían haber citado muchos malos poemas para titular tu entrada de blog, pero este quedó perfecto. Como te he dicho muchas veces, no encuentro la razón de ser de la poesía, simplemente no me gusta. Claro que tengo mis excepciones, quién no, pero en general considero que no hay nada que le envidie una buena prosa lírica a un simple poema. ¿Cuestiones de ritmo? ¿Métrica? Para mí son meras trivialidades, obviables. Pero dejemos que la mara siga escribiendo poesía, de la buena y de la mala, ¿cómo evitarlo al fin?