viernes, 29 de junio de 2012

Versificación XV: Tres versos

Comencemos con que el poemita ése de Otto René me pareció lo de más perogrullesco (petogrullesco, diría yo)

Continuemos con que dos días antes de eso te había leído a Bécquer como nunca antes nadie te había leído a Bécquer o a cualquier otro poeta (y/o poetisa también, me imagino; y mirá cómo me salió el tiro por la culata y/o cómo se manifiesta lo irónico de la vida en esto, que cuando te leí al autor de las oscuras golondrinas que volverán, vos decidiste mutar de ave residente a ave de paso o migratoria que quizás, muy probablemente, no volverá)

Terminemos con que te escribí un poema (ya te había escrito una versificación sobre jugar con fuego y ya ves, me quemé, me consumí como escribí en el poema; pero como dicen en Tiempo de Revancha: "el que se mete a cocinero, ya sabe que se va a quemar")

miércoles, 27 de junio de 2012

Poema II: Sin título

Debí saberlo
Cuando te llevaste tus libros
Que te ibas pensando en no volver

Vos pensás en el futuro
En la muerte
Yo vivo en el presente de esta eternidad ficticia

Mientras yo dormía
Mientras soñaba
La implacable maquinaria del reloj acercaba el momento del final

Hoy ya no estás
Hoy que es el tiempo en que yo vivo
Hoy que decidiste adelantar las agujas de ese futuro
Precipitando la muerte
Consumiendo mi eternidad.

lunes, 25 de junio de 2012

Versificación XIV: Amores eternos

He tenido amores eternos
Han durado un par de años meses días y hasta horas

Mis amores trágicos desde fuera parecerán cómicos

Todos mis dolores
Mis angustias
¿Qué son?
Tan colosales para mí
Tan diminutos para los otros

Eternidad tragedia angustia
Muerte comedia calma
En la muerte habrá calma
Al final la tragedia es y siempre será comedia
Pero en el amor... en el amor invariablemente habrá angustia

domingo, 24 de junio de 2012

capítulo sexagésimosexto: inerte

"Inerte es que alguien está muerto."

"No, mija, inerte significa quieto, no que esté muerto."

"Pero si la señorita nos dijo."

"Sí, pero mirá, lo que pasa es que inerte viene de inercia. Eso es que las cosas o están quietas o en movimiento, a menos que algo las haga cambiar ese estado."

"No, inerte es muerto."

"Mirá, pues, uno dice que un cuerpo está inerte cuando se murió porque ya no se mueve. Pero una piedra no se mueve, ¿acaso las piedras están muertas?"

"Sí, están muertas..."

"Vaya, ¿y cuándo estuvieron vivas, pues?"

"Ahh..."

"Verdad. Veamos en el diccionario, para que estés segura."

"El diccionario parece un libro."

"Sí, es un libro. Va, leé, a ver qué dice Inercia, ¿dice algo de que tenga que ser algo muerto?"

"No."

"Va, ahora leé Inerte. ¿Dice algo de que tenga que estar muerto?"

"No, pero oí: '... él abrazó su cuerpo inerte'. Así dice en un mi libro de lectura, es sobre un señor que abraza el cuerpo muerto de su hijo."

"Sí, pero es que ahí es una asociación de ideas, entre el hecho de que el cuerpo está muerto y por eso no se mueve, es decir que está inerte."

"Ahh."


miércoles, 20 de junio de 2012

Versificación XIII: Jugar con fuego

¿Qué somos?
Dos adultos jugando con fuego,
Nos quemamos
Pero nos gusta su ardor

Sí, ya sabemos:
Es peligroso,
Causa heridas
Y dolor

martes, 19 de junio de 2012

Versificación XII: Lugar común

No me di cuenta de que mi decisión de no verte más incluía tantos lugares comunes
(primero, cual Julio César, atravesé el Rubicón pensando, "La suerte está echada";
después, como Hernán Cortés, quemé las naves para enfatizar lo irrevocable de mi determinación;
finalmente, de la misma forma que Christine Daaé, atravesé el punto sin retorno...
Pero retorné.
Sólo (sic) que vos ya no estabas).

Creo que mi decisión de contactarte nuevamente también está plagada (lugar común, diría el Bolo Flores) de lugares comunes: parece una de las canciones de Maná; no porque éstas estén llenas de lugares comunes sino porque parece la letra de Rayando el Sol ¿?
(Te llamé a tu celular, pero no contestás;
no puedo llamarte a tu casa;
y creo que ya agoté la esperanza de encontrarte un día, "casualmente", frecuentando las calles en las que recuerdo que caminás).

Y esa llamada que perdí aquella noche, ¿no fue acaso un pastiche fusilado del argumento de una novela de Paul Auster?

martes, 12 de junio de 2012

Versificación XI: Todos ellos

Me enojo con ellos en particular
Y luego me doy cuenta
De que siempre he estado enojado con ellos como categoría universal

Ellos y yo
Todos los otros y yo
En irreconciliable contradicción
Siempre

Es parcializar enunciar:
La falta de cortesía de la mesera que me sirve el café
La brutalidad y abusivez (sic) del chofer (sic) del bus
La prepotencia de la mujer monstruo (bella en apariencia, horrenda en su actitud) que me entrevista para un puesto de trabajo
Y otros más
No, no son ellos nada más
Sino
Todos

domingo, 10 de junio de 2012

cita petoulquiana: el dolor de la lucidez




Lugares Comunes. Argentina, 2002. Dirección: Adolfo Aristarain. Guión de Adolfo Aristarin y Kathy Saavedra. Basado en "El renacimiento", novela inédita de Lorenzo F. Aristarain. Protagonistas: Federico Luppi, Mercedes Sampietro, Arturo Puig, Valentina Bassi, Carlos Santamaría.




jueves, 7 de junio de 2012

cita petoulquiana: matar en nombre del porvenir

"El siglo va a morir sin que este sacrificio engañoso vuelva a ser necesario. Basta morir, en nuestro tiempo, para defender la integridad del presente, de la presencia del ser humano: el que mata en nombre del porvenir de todos es un reaccionario."

Carlos Fuentes en el prólogo "El otro K: 'La vida está en otra parte', de Milan Kundera".

Kundera, Milan. La vida está en otra parte. Editorial Seix Barral, S. A. Tercera edición. Argentina. Octubre, 1987. p. XXV

martes, 5 de junio de 2012

capítulo sexagésimoquinto: memorias de un delirio recurrente

En estos días he estado recordando un delirio recurrente en mis episodios de fiebre durante la niñez: veía un convoy de lo que bien podrían ser carros militares (camiones, tanques, ¿tanquetas tipo armadillo?), los cuales recorrían interminablemente la varilla horizontal de la cortina de mi cuarto (habitación, pieza, etc.). Creo que el delirio en sí no debería de parecer raro; lo raro, para mí, en todo caso, era cuando debido a lo recurrente de la visión me daba cuenta de que estaba delirando, que el tal desfile no era (¿no podía?) ser real. Y entonces recordaba que estaba enfermo y que tenía fiebre, mas no por eso terminaba el desfile.

Era rara la sensación de estar enfermo cuando niño. Guardando reposo por paperas, leí "A través del espejo" y al siguiente año, con alguna infección de la garganta, leí completo un libro con cuentos de los hermanos Grimm, tomo que comenzaba con "El pájaro grifo", hasta ahora uno de mis cuentos favoritos.

Y ahora, sintiéndome algo maleta, estoy comenzando a reconciliarme con Milan Kundera (el mes pasado leí "La identidad" y ahora estoy leyendo "La vida está en otra parte"), de quien por un tiempo me vi influenciado por su estilo (tengo un relato que comencé a escribir hace aproximadamente una década y nunca lo concluí, tal vez lo publico en este blog para quienes quieran tomar el riesgo de leerlo. Tal vez...). Sintiéndome algo maleta, decía, recordé lo que era estar enfermo cuando niño y sufrir delirios recurrentes.