viernes, 9 de octubre de 2009

capítulo cero: vivo en una casa...

Vivo en una casa (no me digás), en la cual las hormigas invadieron la mesa del comedor... ya Vds. lo saben, porque seguro que leen todas las entradas de mi blog (jajajajajajajajajajaja). Nos hemos acostumbrado mutuamente (las hormigas y yo, quiero decir; definitivamente no me refiero a Vds. y a un servidor), a tal grado que ya convivimos sanamente, de una manera cordial; por ejemplo, ya no me importa que las hormigas se metan al azucarero (¿o será la azucarera? azucarero/a????), de hecho, me sirvo el azúcar y si en mi taza de café aparece una hormiga, la sacó o la dejo salir (generalmente, ellas mismas escapan), antes de que haya vertido el agua hervida (hirviente, casi nunca), claro está. Las hormigas se me suben por los antebrazos o por las manos, y si no las siento, generalmente, las dejo ser, pero si me pican les doy un manotazo, y doy fe de que aprenden la lección, la hormiga que ha sufrido el correctivo nunca más vuelve a picarme.

También, en mi casa, los relojes no funcionan bien. Me refiero a los relojes analógicos. Primero, parece que el segundero sufriera una ligera anomalía, comienza a retrasarse. Parece que lo hiciera a propósito; lo sé porque varias veces he sorprendido a un segundero jugando al tempo rubato (a robar el tiempo pues, a alargar su movimiento, a hacerlo más cadencioso), pero justo cuando se ve descubierto infraganti comienza a caminar nuevamente con un pulso regular, a veces trastabillando un poco, e incluso adelantándose un tanto, mas pronto vuelve a la normalidad. Así comienza, con un ligero retraso hasta que se queda atrapado en el mismo punto, saltando hasta que se para. Sin embargo, creo que una vez, incluso, vi a un segundero retrocediendo... no, no lo vi, eso ya sería ficción y lo que estoy escribiendo en este cero es la pura verdad, como siempre.

Y hablando de ceros, este es el tercer capítulo cero que publico de manera sucesiva: 000. Triple cero; si hubiera sido doble sería "con licencia para matar"...

1 comentario:

ESTUARDO dijo...

Agente Petoulqui 000 con licencia para escribir.