jueves, 12 de junio de 2008

capítulo decimotercero: el compadre (y la violeta...)


"¿Por qué hemos estado tan calladitos en estos días, M?" pregunto apostróficamente.

Debe de ser por el clima.

Ah, pero no quiero escribir sobre eso.

Sí, ya sé. La lluvia parece tener un efecto común en la gente. Tanto gris no puede ser inocuo. Y este sitio es por definición hogar de la penumbra.

De repente, uno se puede encontrar caminando sin saber porqué, para qué o hacia dónde. De repente, me puedo sentir así.

Bueno, sobre la pregunta suprascrita, conozco más o menos la respuesta. Se me hace que puedo citar a Luis Figueroa, "La mara no tiene sentido del humor. Je je." También he pensado que es por eso que hemos estado callados, M, pero cuando se trata de Lusifergua, las razones siempre van más allá de lo que parece. Ídem, si se trata de Petoulqui. Por algo somos compadres, ¿no es cierto, M?

La verdad es que sí quiero escribir sobre el clima, pero no quiero reconocerlo (ya sabemos que además de la penumbra, aquí predomina la contradicción, sigamos leyendo para comprobarlo aún más...).

Vaya, qué importa, sin tratar directamente de la lluvia y como esto ha estado conmigo mucho tiempo lo voy a sacar (exducere decimos en educación):


Ya estaba publicado, pero hace tanto tiempo y yacía tan escondido. Lo he establecido previamente, mi poesía es vulgar e intrascendente. Pero, en efecto, la lluvia también ha tenido su efecto en mí, no sólo ésta de ahora, sino la de algunos años atrás. Y como ya haya hecho una concesión al público, meses atrás, hoy me hago una concesión a mí.

"Y ese poema, ¿para qué lo has escrito?" me pregunto de una manera no apostrófica.

(¿poema? no exageremos, pero bueno...)

"Pues, no ha sido para dedicárselo a Lusifergua, ciertamente. (Que si lo fuera, eso lo perturbaría por más de una razón... porque no soporta la poesía en verso, y aún más, le sería repulsivo que me dirigiera a él en términos 'tan románticos'...)" me respondo, y continúo explicándome...

"MI AMOR FUE VIOLETA, PERO ANTES HABIA SIDO AZULADO... " escribí una vez.

Pero, quería expresar, "Mi amor fue la Violeta, antes de ella había sido triste..." y luego complementé con, "Después de ella es triste otra vez (el amor/el desamor)." Vino con la lluvia y se fue con ella, sin que volviera a salir el sol, sólo quedó un Azul, pero no como el de Darío. Más bien un Azulado, un azulito...

Así, esto es la lluvia para mí. Pero ya saben, no quiero escribir sobre esto. Solamente quiero reflexionar acerca de porqué hemos estado tan calladitos en estos días...

De manera que,

"¿Por qué hemos estado tan calladitos en estos días, M?"

Imagen: (De derecha a izquierda) Lusifergua y Petoulqui en "Jardínes bajo la lluvia" de Achille-Claude Debussy

7 comentarios:

Luis dijo...

Te comprendo, acá también llueve, de hecho tampoco quiero hablar, aunque yo estoy con M, no creo que sea la misma (porque esta es mi M) y la verdad es que me anima.

Por cierto el clima esta soleado.

Petoulqui dijo...

Luisito:

En realidad, M es por Mephisto.

Mephisto = Lusifergua

Cierto. "i can see clearly now, the rain is gone, i can see all obstacles in my way..."

Saludos a tu M.

lusifergua dijo...

Ahhh... M de Mephisto, jajaja. Pero he roto el silencio, sin motivo alguno, he vuelto a la costumbre.

Por cierto que tenés que conseguirte una Rosa, o una Azucena, porque las violetas se marchitaron ya...

Petoulqui dijo...

A lo mejor tenés razón, Luisfer.

¿Qué nos queda?

Está bien que me gusten las flores, pero tampoco tanto (como diría el Duende).

¿O era tan poco tanto? ¿Tan poco? ¿Tanto? ¿Tanto tampoco?

10urd35 dijo...

Te sigo de cerca.
Saludos!!

Anabea dijo...

y si no es Azucena podría ser Margarita, Begonia, Camelia, Magnolia.. o incluso una Valeria

:)

Oswaldo J. Hernández dijo...

Ahora suscrito.

Al parecer, se nos empapa el cerebro a todos.