domingo, 2 de marzo de 2008

capítulo tercero: el chino inexpresivo


Cuando el Petoulqui estaba sentado en la mesa de aquel café-bar, tomándose un vaso con amarga cerveza (no nos prestamos a hacer publicidad en este blog, pero al enunciar el carácter de la bebida se hace obvia la asociación con cierta marca... Cabro), no se imaginaba la clase de espectáculo al cual sería sometido.


No se dejen sorprender queridos lectores por lo anteriormente escrito, no coman ansias, no se imaginen lo que no es. El hecho es que sería una velada de pop-rock, con algunos matices de blues (por las escalas empleadas en los solos).


La música estaba bien, eran baladas pop-rock, de esas que generalmente hablan de temas adolescentes, enamoramientos no correspondidos o correspondidos, que desencadenan todo tipo de emociones. Lo que no estaba bien era la intensidad, la cual debía de sobrepasar los 90 decibelios, es decir que ya era molesta. Pero es que a los jóvenes así les gusta escuchar la música, aún cuando después de esta audición ya no haya ninguna otra porque pierdan la capacidad de escuchar. En todo caso, podemos decir que escuchan como si fuera la última vez que fueran a hacerlo, tómenlo Vds. como quieran.


Lo que resaltaba del cuarteto, 1. vocalista-guitarrista rítmico, 2. bajista-segunda voz, 3. bateriísta y 4. guitarra líder, era éste último, sus solos eran impresionantes y se le notaba seguro en todo lo que tocaba, pero era inexpresivo, pues no hacía ningún movimiento, solamente estaba parado ahí tocando como un poste y, como mi compadre lo bautizara así, Petoulqui dio en identificarlo a partir de entonces como "El chino inexpresivo". En todo caso, no es el primer intérprete instrumental inexpresivo en cuanto a los gestos que el cáustico haya visto en su vida, y la verdad, qué importa si no es expresivo en el sentido del lenguaje corporal cuando sí lo es en cuanto a la manera de interpretar la música, y en este sentido sí que era bastante expresivo.


Entonces, el chino era inexpresivo en cuanto a llevar el ritmo con el cuerpo, hacer algún gesto facial, etc. pero era expresivo en cuanto al "feeling" (algo que en nuestra opinión es imprescindible y lo cual, en la presentación que comentamos, fue determinante en cuanto a la comunicación del músico con el público). Era el chino inexpresivo expresivo. Según el criterio petoulquiano hubiera sido peor que el chino no transmitiera ningún sentimiento con su música. Lo cual nos hace plantearnos la cuestión de cuán superficiales son ciertos elementos (como los movimientos corporales que el chino omitía, la presencia escénica, digamos) en una representación artística de este tipo, y preguntarnos hasta qué punto afectan realmente el criterio estético: Nos parece que tienen cierta importancia, aún cuando ésta no sea fundamental, eso sí.
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De esta manera, dejamos asentado el gérmen (miren cuánto me gusta esta palabra) para futuras disertaciones en cuanto a la expresividad en la música, uno de las cosas más importantes para Petoulqui.
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Más sordo que antes, medianamente satisfecho con la audición, habiendo dado muestras de apoyo al cuarteto pop-rock, puesto que era su primer concierto (aún cuando Petoulqui ante lo reducido del espacio físico y la concurrencia daría en llamarle recital), el cáustico se retiró antes del cierre del evento meditando sobre la música en su país, Guatemala, y pensando que como "el chino inexpresivo" hay muchos jóvenes talentosos que podrían no llegar a realizar sus sueños de ser famosos, pero, al final, la experiencia de la música va más allá de la fama y la fortuna, es algo individual, se encuentra en la misma raíz de lo que nos hace humanos.

5 comentarios:

Oswaldo J. Hernández dijo...

me pregunto con cuanta frecuencia has de publicar. Estaré atento.

Al parecer la única forma de triunfar en blog en Guate, es opinar frenéticamente en cuanto blog se te ponga enfrente.

no es muy alentador, realmente.
No es tan importante.

saludos.

Luis dijo...

Ese tipo sí que era toda una antípoda;)

10urd35 dijo...

Paréntesis:
De acuerdo completamente con Don Oswaldo... a eso me refería con mejorar la cultura bloggera.

Ahora si:
Me reservo mis comentarios respecto a tu "chino inexpresivo - expresivo", por razones obvias.
Pero me pregunto ¿Será tan pequeño el mundo?

Petoulqui dijo...

Sí es pequeño el Mundo, pero no tan pequeño, Pelleprima.

Es solamente una de aquellas coincidencias. Según el luis, el otro chino sí era expresivo...

ESTUARDO dijo...

jaja que imbecil, en honor a nuestro amigo super segregacionista
el changito