domingo, 12 de septiembre de 2010

capítulo quincuagésimosegundo: ¿inception...?

Hace unos años publiqué en el diario que tenía en una red social (hi5, valga la publicidad tardía... el sitio está muerto de todas maneras) un cuento mío que titulé "Ciclo de Clonación: Completo". Algunos de mis amigos me comentaron el gran parecido que encontraban entre mi cuento y el fime "The Prestige", el cual yo no había visto.

Cuando publiqué mi cuento una vez más, esta vez en el blog, me comentaron lo mismo, que "Ciclo de Clonación..." se parecía excesivamente a "The Prestige". Insisto, yo nunca había visto el filme, solamente el trailer, pero no tenía ni idea de cuál era el concepto general.

Hace unas semanas, vi finalmente "The Prestige" y me gustó muchísimo. Claro, algo tendría que ver que el director de esta película fue Chris Nolan, quien también dirigió "Batman Begins" y "The Dark Knight" (ésta última yo la considero la mejor cinta basada en un cómic).

Anoche vi "Inception", el último filme de Nolan. Tenía muchas ganas de ir al cine y apreciarla bien. Quedé completamente satisfecho, pero sé que mi opinión no cuenta mucho porque podría ser algo parcializada debido a mi gusto por el trabajo de este creador cinematográfico.

Por otra parte, me interesó muchísimo el concepto central de la película, el cual le da el título: el poder sembrar la inspiración en la mente de otra persona.

No me extrañaría, aún cuando no entendería el propósito de ello, que "alguien" hubiera sembrado en mi mente la idea que dio lugar a la creación de "Ciclo de Clonación: Completo"; y esto explicaría el hecho de que haya escrito un cuento corto tan similar, en concepto, a una película que no había visto hasta entonces.

3 comentarios:

Quinøff dijo...

Comparto tu buena opinión sobre Inception, y sobre el trabajo de Nolan en general. A mí me llamó más la atención el énfasis que se daba a la condición simple, elemental, que requería la idea a ser sembrada. Titubeo un poco en aceptar la afirmación del protagonista cuando discute con el magnate japonés, asegurándole que la nueva idea crecerá al punto de definir —y modificar— la personalidad completa del “implantado”. De todas maneras, parece haber razón en creerlo posible.
Un fuerte abrazo, recordado amigo.
Quinoff

Petoulqui dijo...

Noble Quinoff:

Ha sido bastante tiempo. Me alegra muchísimo que el comentario recibido sea tuyo.

Me parece interesante que te hayás fijado en la simpleza que requeriría sembrar la idea. Creo que tenés razón, y me hace darme cuenta porqué nos hemos entendido hasta ahora. Mientras otros se preocupan acerca de la sincronización de las distintas temporalidades de los sueños y otros detalles técnicos, nosotros dirigimos nuestra atención (mirá cómo me incluyo) a los aspectos más profundos (excusa mi exceso de confianza, pero me siento identificado con vos).
Creo, para darle un toque musical a este comentario, que para justificar aquello de la redefinición y/o modificación de la personalidad del "implatado", podríamos suponer que la idea sembrada sería una especie de "idée fixe" obsesiva, y ya ves lo que sucedió con el artista de la Sinfonía Fantástica de Berlioz.
Un fuerte abrazo para vos también, nunca olvidado amigo.
Peto

Quinøff dijo...

Apreciadísimo Peto

Gracias por el afecto, y por la reflexión que vincula esa idea seminal con la "idée fixe" de Berlioz; tal cual. Muy bien apuntado. Al leer eso, también sonó en mi mente el final de la Cuarta Sinfonía de Brahms, con su concepto de tema y variaciones. Lo que en rigor es adoptar una idea esencial y con ella construir un edificio... que por completo se debe a esa pequeña piedrita angular. Supongo que también el Bolero de Ravel funciona como ilustración de este planteamiento.

En relación con Inception, Nolan generó un debate interminable con su corte final, impidiéndonos saber finalmente si el trompo cayó o siguió girando...

Abrazo!
Quinoff