martes, 11 de septiembre de 2012

Versificación XXIII: Y tu ausencia

Estoy usando mi odisea como respaldo para escribirte esto
Desde nuestro pedazo de portal donde estoy sentado

Si volteo hacia el oeste veo el encandilador cielo dorado del poniente
El viento del norte me enfría suavemente
Escucho unos sonidos artificiales del final de la tarde
Y te espero sin esperanza

O más bien con una esperanza con muy poca esperanza y mucho de expectante

Hace un momento sentí que me rozabas la espalda
Pero no

El cielo del poniente está cada vez más dorado
El vientecito enfría cada vez más
El ruido tíbiri tábara
Y tu ausencia
Ésa sigue estando ahí.

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