viernes, 29 de junio de 2012

Versificación XV: Tres versos

Comencemos con que el poemita ése de Otto René me pareció lo de más perogrullesco (petogrullesco, diría yo)

Continuemos con que dos días antes de eso te había leído a Bécquer como nunca antes nadie te había leído a Bécquer o a cualquier otro poeta (y/o poetisa también, me imagino; y mirá cómo me salió el tiro por la culata y/o cómo se manifiesta lo irónico de la vida en esto, que cuando te leí al autor de las oscuras golondrinas que volverán, vos decidiste mutar de ave residente a ave de paso o migratoria que quizás, muy probablemente, no volverá)

Terminemos con que te escribí un poema (ya te había escrito una versificación sobre jugar con fuego y ya ves, me quemé, me consumí como escribí en el poema; pero como dicen en Tiempo de Revancha: "el que se mete a cocinero, ya sabe que se va a quemar")

No hay comentarios: